Administra tu Blog

¡Crea tu Blog Ya! Fácil y Gratis

Mujeres por la Selva
Informaciones de Mujeres indígenas, afrolatinas y campesinas defendiendo su integridad e identidad, la de los suyos y la del medio ambiente. E informaciones de Mujeres activistas apoyando a las primeras.

Categoría: Contra el Agronegocio

12/03/2009 GMT 1

Mujeres campesinas en la lucha contra el agronegocio, por Reforma Agraria y Soberanía Alimentaria

mujeresporlaselva @ 14:34

09/03/2009

Nosotras mujeres, campesinas, ribereñas, extractivistas, indígenas, quilombolas y sin tierra, denunciamos a través de nuestras acciones políticas la extrema gravedad de la situación brasileña. No nos subordinaremos a este modelo capitalista y patriarcal de sociedad, concentrador de poder y de riquezas. No queremos el proyecto de agricultura del agronegócio, hidro-negocio y de las transnacionales en Brasil.

Nos movilizamos, para enfrentar la crisis política, económica, social y ambiental, creada por las elites que controlan el Estado: capital financiero internacional y transnacionales. No aceptamos pagar la cuenta de la crisis, con la súper-explotación de nuestro trabajo, bajos salarios, aumento de la jornada de trabajo y con el avance de la explotación sobre los recursos naturales. Por eso, DENUNCIAMOS:

EL AGRO E HIDRO-NEGOCIO SON INSOSTENIBLES: los monocultivos, con destaque para la caña, soja y eucaliptos, a través del uso intensivo de venenos, causan un fuerte desequilibrio ambiental, serios problemas sociales y generando graves consecuencias para la humanidad. Es un modelo que se apropia y domina el agua, la tierra, las fuentes de energía, los recursos minerales, las semillas y toda la biodiversidad. A través de los transgénicos ejerce el control de los semillas, causando el aumento de enfermedades, especialmente en mujeres y niños. Avanza sobre los recursos naturales, con el objetivo de aumentar sus lucros sobre las florestas, en Amazonia y el lo que aún subsiste del Cerrado, de la Floresta Atlántica, del bioma pampa y del semi-árido del nordeste.

SÚPER-EXPLOTACIÓN DEL TRABAJO: los grandes lucros de este modelo son obtenidos a través de bajos salarios, precarización, amenaza constante de desempleo y condiciones semejantes a las del trabajo esclavo. Esta súper-explotación del trabajo es la que permite que las mercaderías – resultantes de este modelo, sean una de las mas baratas y competitivas del mundo.

FINANCIACIÓN DEL ESTADO: Este modelo es beneficiado a través de las inversión pública que retira los recursos de los pobres – en la forma de impuestos – y los repasa a los ricos. La sociedad brasileña gasta actualmente alrededor de 150 billones de reales al año en el pago de los títulos de la deuda pública, que son repasados para 20 mil familias, entre dueños de bancos, especuladores nacionales e internacionales. Sin esos recursos, el gobierno no consigue invertir en educación, empleo, salud, derechos de previsión social, habitación y reforma agraria. Este repase ocurre, principalmente, a través del FAT (Fondo de amparo al Trabajador) e del BNDES (Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social) – organismos gubernamentales. Es el modelo mas rentable para los capitalistas y el mas dependiente de inversiones públicas. Por generar divisas en dolares, el gobierno y el Estado le dan todo el amparo, especialmente en lineas de crédito: el agro-negocio recibe mas de 65 billones de reales por año de los bancos públicos. Y con exención de impuestos de exportación. Exportar apenas materias primas no desarrolla el país ni distribuye la renta entre todas y todos.

ALIANZA CRIMINAL: Hay una alianza entre los capitalistas y los grandes propietarios de tierra con las empresas transnacionales que controlan el abastecimiento de insumos industriales – abonos, fertilizantes, venenos y máquinas – controlan el precio y el mercado de cada producto. Brasil continua dando prioridad a la exportación de materias primas, sin valor agregado, vendiendo a bajos precios, y transfiriendo parte de nuestras riquezas naturales inclusas en el producto.

CRIMINALIZACIÓN DE LA LUCHA: En los últimos tiempos el estado ha utilizado todo el aparato policial, el poder judicial y la midia para defender a las empresas, al agro-negocio y a la propiedad privada, criminalizando las luchas sociales.

Reafirmamos la lucha como única alternativa para las transformaciones sociales! Tenemos derecho a luchar!

Nos movilizamos para defender la agroecología, la biodiversidad, la agricultura campesina cooperativada, la producción de alimentos saludables, la Reforma Agraria, los derechos de previsión social, salud y educación gratuita y de calidad para todos. Para defender la tierra, el agua, las semillas, la energía y el petroleo como bienes naturales a servicio de la humanidad.

Rompemos el silencio para rescatar la cultura y el conocimiento campesino, rescatar nuestro Brasil. Por eso convocamos a todo el pueblo brasileño a luchar y unirse para construir un nuevo proyecto de desarrollo que beneficie a todo el pueblo y no solo a las empresas y bancos.

Continuaremos luchando y organizando mujeres, hombres, juventud trabajadora niños para defender nuestro derecho a vivir en un Brasil justo, igualitario y soberano.

VIVA EL 8 DE MARZO
DÍA INTERNACIONAL DE LUCHA DE LAS MUJERES TRABAJADORAS!

VIA CAMPESINA BRASIL y FETRAF
Marzo 2009

Seguir leyendo el resto »

28/08/2008 GMT 1

FAO: La producción de biocombustibles a gran escala puede aumentar la marginación de las mujeres

mujeresporlaselva @ 12:25

Un nuevo estudio sobre la bioenergía se centra en la cuestión de género.

21 de abril de 2008, Roma
Los rápidos incrementos en la producción a gran escala de biocombustibles líquidos en los países en desarrollo podría agravar la marginación de las mujeres en las áreas rurales y amenazar sus medios de subsistencia, según un nuevo estudio de la FAO.

El documento señala que las plantaciones a gran escala para la producción de biocombustibles líquidos como el bioetanol y el biodiesel requieren un uso intensivo de recursos e insumos para el que los pequeños campesinos, en particular las mujeres, cuentan tradicionalmente con un acceso limitado. Estos recursos incluyen la tierra, el agua, los fertilizantes químicos y los pesticidas.

“A menos que los países en desarrollo adopten políticas para fortalecer la participación de los pequeños campesinos, en especial las mujeres, en la producción de biocombustibles incrementando su acceso a la tierra, capital y tecnología, las desigualdades de género pueden hacerse más marcadas, con lo que se agravará aún más la vulnerabilidad de las mujeres al hambre y la pobreza”, señaló Yianna Lambrou, coautor del informe titulado Cuestiones de género e igualdad en la producción de biocombustibles líquidos – Minimizar los riesgos y maximizar las oportunidades.

“La producción de biocombustibles –añadió Lambrou- ofrece ciertamente oportunidades para los campesinos, pero solo alcanzarán el nivel de las granjas, en especial para las mujeres, si se ponen en práctica políticas a favor de los pobres que al mismo tiempo promuevan a la mujer”.

La presión de la producción de biocombustible

La creciente demanda mundial de biocombustibles líquidos, combinada con una elevada necesidad de tierras, puede poner presión en las denominadas tierras “marginales”, que tienen una función clave para la subsistencia de los pobres rurales y que con frecuencia son cultivadas por mujeres, según el informe. La conversión de estas tierras en plantaciones para la producción de biocombustibles “puede provocar el desplazamiento parcial o total de las actividades agrícolas de las mujeres a tierras aún más marginales”, con consecuencias negativas en la capacidad de las mujeres de obtener alimentos, según advierte el estudio.

La degradación o el agotamiento potencial de los recursos naturales asociado a las plantaciones a gran escala para la producción de biocombustible puede suponer una nuevo revés para el trabajo y la salud de los campesinos, en especial para las mujeres. Si la producción de biocombustible compite, directa o indirectamente, por el suministro de agua y leña, puede hacer que estos recursos estén menos disponibles para el uso doméstico. Ello obligaría a las mujeres, que son las que se ocupan tradicionalmente en la mayor parte de los países en desarrollo, de obtener agua y leña, a viajar distancias más largas, reduciendo así el tiempo disponible para obtener ingresos de otras fuentes.

Además, el informe advierte que la sustitución de los cultivos locales con monocultivos dedicados a la producción de energía podría amenazar la agro-biodiversidad, así como al conocimiento extensivo y las habilidades tradicionales de los pequeños campesinos en la gestión, selección y almacenamiento de los cultivos locales, actividades todas ellas realizadas mayoritariamente por mujeres.

Oportunidades de empleo desiguales

El establecimiento de plantaciones para la producción de biocombustible puede crear nuevas oportunidades de empleo en las zonas rurales. Estas oportunidades se destinan principalmente a trabajadores agrícolas de escasa cualificación, contratados de forma creciente de forma temporal u ocasional. Un número cada vez mayor de estos trabajadores son mujeres (alrededor del 40 por ciento del total en América Latina y el Caribe), quienes debido a las desigualdades sociales existentes, tienden a estar en desventaja, en comparación con los hombres, a nivel de salarios, condiciones de trabajo y prestaciones sociales, formación y exposición a riesgos para su seguridad y su salud.

El informe de la FAO subraya la necesidad de continuar investigando y obtener nuevos datos sobre los efectos socieconómicos de la producción de biocombustibles líquidos en hombres y mujeres.
El estudio pide una estrategia de desarrollo de los biocombustibles que sea sostenible para el medio ambiente y favorezca a los pobres, integrando las plantaciones de cultivos para energía en los sistemas agroalimentarios locales existentes, de forma que se protejan las actividades agrícolas tradicionales, habilidades y conocimientos especializados de los pequeños campesinos, que son cruciales para la seguridad alimentaria y la capacidad de resistencia a largo plazo de las comunidades rurales.

Sería necesario tomar medidas para garantizar que las mujeres y los hogares encabezados por ellas tengan las mismas oportunidades que los hombres para involucrarse y beneficiarse de la producción sostenible de biocombustibles líquidos. Ello adquiere gran importancia cuando el número de hogares encabezados por mujeres está creciendo, con cerca del 40 por ciento en África meridional y el 35 por ciento en la región del Caribe.

Fuente: http://www.agrodigital.com

Seguir leyendo el resto »

30/05/2008 GMT 1

Mujeres: las más afectadas por la producción de agrocombustibles

mujeresporlaselva @ 08:42

La expansión de las plantaciones a gran escala – ya sea de cultivos agrícolas o de árboles – para la producción de agrocombustibles líquidos como bioetanol y biodiesel, está creciendo en muchos países del Sur y generando efectos perjudiciales para la gente y el medio ambiente.

Hoy en día, hasta la FAO admite los riesgos. Un informe recientemente publicado por esta organización, a propósito de la producción de agrocombustibles y sus impactos diferenciados de género, explica que esta actividad podría aumentar la marginación de las mujeres en las zonas rurales, amenazando sus medios de vida.

El modelo de producción a gran escala de materias primas para agrocombustibles requiere mayores superficies de tierra, lo cual genera más presión sobre las llamadas “tierras marginales”, que cumplen una función clave para la subsistencia del sector rural pobre y son en general trabajadas por las mujeres. El informe reconoce que el reemplazo de los cultivos locales por plantaciones de monocultivos para combustible podría amenazar la biodiversidad agrícola así como el vasto conocimiento y las técnicas tradicionales de los pequeños agricultores para la gestión, selección y almacenaje de los cultivos locales (todas actividades realizadas principalmente por las mujeres).

Además, la producción de agrocombustibles podría tener impactos negativos para la cría de ganado – primordial para la seguridad alimentaria de los hogares rurales – al reducir la disponibilidad de tierras para pasturas y aumentar el precio del forraje (debido al uso creciente de productos agrícolas para la producción de agrocombustibles).

El posible agotamiento o degradación de los recursos naturales asociado con las plantaciones a gran escala para la producción de agrocombustible, podría ser una carga adicional para el trabajo y la salud de los agricultores rurales, especialmente para las mujeres. Si la producción de agrocombustibles compitiera directa o indirectamente por el agua y la leña, podría disminuir la disponibilidad de dichos recursos para uso doméstico. Esto forzaría a las mujeres – que en la mayoría de los países en desarrollo son tradicionalmente responsables de recolectar agua y leña – a recorrer grandes distancias para obtener dichas provisiones, reduciendo así el tiempo disponible para obtener ingresos de otras actividades.

La posible pérdida tanto de diversidad biológica como de diversidad agrícola también resulta una amenaza para la producción de alimentos, poniendo seriamente en riesgo los medios de vida rurales y la seguridad alimentaria a largo plazo. En particular, la posible deforestación asociada con el establecimiento de plantaciones a gran escala para la producción de agrocombustibles podría tener consecuencias negativas para los pueblos que dependen del bosque para obtener su sustento, aumentando así su inseguridad alimentaria.

La producción de agrocombustibles podría también tener impactos diferenciados de género en cuanto al acceso a los alimentos, tanto por sus efectos sobre los precios como sobre los ingresos. Existe evidencia creciente de que el aumento de la demanda de productos agrícolas para la producción de agrocombustibles líquidos está contribuyendo a revertir la caída de los precios de los productos agrícolas y los alimentos que se había registrado en las últimas décadas. Esto podría tener consecuencias negativas para la seguridad alimentaria, en particular para los hogares que son compradores netos, así como para los países que son importadores netos de productos agrícolas y alimentos. La demanda creciente de agrocombustibles líquidos podría también desestabilizar los precios de los productos agrícolas y de los alimentos, exponiendo a un número importante de hogares e individuos al riesgo de la inseguridad alimentaria. Las subas repentinas de los precios de los alimentos tendrían repercusiones negativas, especialmente en los hogares pobres y los grupos vulnerables, y en particular en las mujeres y los hogares con cabezas de familia de sexo femenino, los cuales suelen estar más expuestos a la inseguridad alimentaria crónica o transitoria debido también a su acceso restringido a actividades que generen ingresos.

Además, las supuestas oportunidades de trabajo en las zonas rurales generadas por el establecimiento de plantaciones para la producción de agrocombustibles apuntan principalmente a mano de obra agrícola poco calificada, y suelen ser además trabajos zafrales o informales. La FAO informa que un número creciente de esta fuerza laboral son mujeres y que, en general, dada la desigualdad social existente, están en desventaja con respecto a los hombres en lo relativo a beneficios laborales, a la seguridad en el trabajo y a los riesgos para la salud.

En general el cultivo de caña de azúcar y palma aceitera ha estado asociado, en varios países del Sur, a condiciones de trabajo, salud y seguridad laboral injustas, al trabajo infantil y al trabajo forzado. En algunos casos, las condiciones de trabajo en las plantaciones (en especial las que producen materia prima para agrocombustible) suelen tener efectos diferenciados de género. Los propietarios de la tierra en general prefieren emplear mujeres ya que pueden pagarles menos que a los hombres y las consideran una fuerza de trabajo más dócil y dependiente, y por lo tanto, más fácil de explotar.

Dada la prevalencia de acuerdos de trabajo informales, resulta difícil obtener datos confiables sobre el porcentaje de la mano de obra agrícola remunerada de sexo femenino. Sin embargo, hay evidencia de que dicho porcentaje se ha ido incrementando a nivel mundial y que las mujeres hoy en día representan de un 20 a un 30 por ciento del total de la fuerza laboral agrícola remunerada. En América Latina y el Caribe la cifra llega al 40 por ciento, mientras que en los países africanos es probable que el porcentaje sea aún mayor. Se ha comprobado que las mujeres suelen recibir, en promedio, menos entrenamiento y educación que los hombres; a menudo realizan tareas repetitivas que pueden desembocar en problemas de salud, y corren riesgos en cuanto a su función reproductiva a consecuencia de la exposición a los agroquímicos. En Malasia, por ejemplo, las mujeres, que representan alrededor de la mitad de la mano de obra de las plantaciones a menudo son reclutadas para fumigar con plaguicidas y herbicidas químicos sin el entrenamiento y el equipo de seguridad adecuados. Esto podría causar serios problemas para la salud de esas trabajadoras a largo plazo.

El informe de la FAO concluye que los esfuerzos para mitigar el cambio climático a través de la promoción de la producción de agrocombustibles líquidos puede menguar la resiliencia social y económica de las personas (especialmente entre los grupos más vulnerables, incluido el de las mujeres), debilitando su capacidad para enfrentar impactos exógenos como el cambio climático.

Sin embargo, la FAO no asume una posición decidida contra el modelo de agrocombustibles que se promueve, el cual es insostenible por su propia naturaleza. La FAO termina con una quimera: “si se lograra que la producción de biocombustibles fuese beneficiosa tanto para los hombres como para las mujeres de los países en desarrollo, se fortalecería su capacidad para sobrellevar los impactos del cambio climático”.

Apreciamos la información brindada por el informe de la FAO, pero pensamos que su conclusión final carece de fundamento. Cada vez más se comprueba que los agrocombustibles no acarrean ningún beneficio social o ambiental, y el informe de la FAO describe cómo afectan especialmente a las mujeres pobres del medio rural. La conclusión debería entonces ser fuerte y clara: si quieren beneficiar a las mujeres rurales pobres, ¡no promuevan los agrocombustibles!

Extracto adaptado y comentado de: “Gender and Equity Issues In Liquid Biofuels Production Minimizing The Risks To Maximize The Opportunities”, Andrea Rossi y Yianna Lambrou, Organización para la Alimentación y la Agricultura de las Naciones Unidas (FAO), Roma, 2008, ftp://ftp.fao.org/docrep/fao/010/ai503e/ai503e00.pdf

Publicado por: Boletín No. 130 del World Rainfores Movement (WRM)

Seguir leyendo el resto »

06/03/2008 GMT 1

Mulheres em Luta

mujeresporlaselva @ 02:25

Protesta de las Mujeres de la Via Campesina Brasil
03/03/2008

Da Radioagência NP

"As mulheres da Via Campesina em luta contra as transnacionais e o agronegócio". Esse é o lema da jornada de lutas que será realizada pela Via - entidade que reúne movimentos sociais de quatro continentes - neste ano, todas ligadas ao oito de março - data em que se comemora o Dia Internacional das Mulheres. As manifestações vão ocorrer durante toda a semana em aproximadamente 18 estados brasileiros.

A Via Campesina, o MST e demais organizações, trazem novamente a bandeira de defesa da soberania alimentar e atacam a política irresponsável da CNTBio (Comissão Técnica Nacional de Biossegurança), influenciada por empresas que visam a destruição do meio ambiente por meio da expansão do agronegócio. Empresas que tem os interesses voltados na produção de alimentos geneticamente modificados - os transgênicos - e na expansão da monocultura de cana-de-açúcar para a produção de etanol.

Para discutir os problemas existentes no meio rural brasileiro sob o ponto de vista feminino, a Radioagência NP conversou com a integrante da coordenação nacional do setor de Gênero do MST, Lourdes Vicente.

RNP: Conte sobre o oito de março e a luta histórica das mulheres.

A história das mulheres e a luta do oito de março tiveram inicio com a Clara Zetkin, na Segunda Internacional [socialista], onde ela sugeriu um dia específico para que as mulheres fossem às ruas levar suas bandeiras. Ao longo do tempo, essa idéia inicial da Clara Zetkin é alterada no sentido de tornar esse dia uma data em homenagem à mulher e não da mulher em luta, a mulher socialista. Então o MST está tentando ao longo dos anos, juntos com alguns movimentos de mulheres da cidade, retomar esse tema como um dia de luta das mulheres. Hoje essa luta tem crescido devido ao avanço do capitalismo e do agronegócio no campo. À medida que avança o agronegócio no campo as mais atingidas são as mulheres e as crianças.

RNP: Fale sobre a luta histórica da mulher na a defesa de sua soberania e seu reconhecimento enquanto um ser político.

Isso se inicia com a luta por voto e para melhores condições de trabalho, essa segunda é uma bandeira de luta que permanece até hoje. As péssimas condições de trabalho ainda continuam voltadas principalmente para as mulheres. Há também essa luta por reconhecimento como sujeito político, participante de um movimento social como o MST. Em segundo lugar, como mulheres com direitos tanto para melhorar a qualidade de vida, como para que elas se afirmem por direito à igualdade, autonomia e o reconhecimento do seu trabalho.

RNP: O trabalho das mulheres no campo doméstico ou não, nem sempre é reconhecido. Isso não implica em problemas previdenciários e trabalhistas?

No caso da Previdência temos uma luta para que as mulheres sejam reconhecidas como trabalhadoras rurais, como agricultoras, porque até então a maioria das mulheres do campo eram vistas como donas de casa. Isso gera problemas com aposentadoria e com o salário maternidade que é um direito. A afirmação das mulheres como trabalhadoras rurais é um trabalho de identidade que estamos tentando fortalecer e, ao mesmo tempo, fazendo uma luta para a garantia desses direitos.

RNP: E a educação, é precária?

A educação é precária em todos os aspectos, tanto para homens quanto para as mulheres, e isso no campo é ainda pior. Estamos tendo um trabalho para garantir não somente a participação igualitária das mulheres no que diz respeito ao acesso à educação, mas acima de tudo, para que não seja uma educação que discrimine. Essa educação deve levar em conta o reconhecimento das mulheres e não deve contribuir para a discriminação das mulheres, isso seja por meio de imagens [material pedagógico], textos ou linguagem que não pode ser sexista, e sim, deve levar em conta essa emancipação.

RNP: Quais os avanços registrados em políticas públicas e os desafios a superar?

São poucos os avanços. Temos uma bandeira de luta que é o acesso das mulheres à terra, porque as mulheres sempre foram vistas como dependentes dos maridos. Isso é um trabalho muito difícil porque envolve toda questão jurídica e além da decisão governamental, também envolve vários setores do governo que não são fáceis de mudar. Temos algumas conquistas pequenas nesse aspecto. Por exemplo, o cadastro de quem é acampado hoje deve ser em nome do homem e da mulher, mas isso ainda não é uma realidade para o conjunto do país. Isso exige todo um trabalho para que os Incra’s [Instituto Nacional de Colonização e Reforma Agrária] estaduais possam implementar esse novo cadastro. Essa é uma grande conquista, mas é pequena ao mesmo tempo. Até o ano passado, na maioria dos assentamentos existentes, as mulheres ainda eram dependentes.

Seguir leyendo el resto »

04/03/2008 GMT 1

Mulheres da Via Campesina ocupam área ilegal da Stora Enso no Rio Grande do Sul

mujeresporlaselva @ 15:44

Cerca de 900 mulheres da Via Campesina ocuparam a fazenda Tarumã, de 2.100 hectares, no município de Rosário do Sul, a aproximadamente 400 km de Porto Alegre, na manhã desta terça-feira (04/03), quando iniciaram o corte de eucaliptos e o plantio de árvores nativas em área que pertence à empresa sueco finlandesa Stora Enso.

A transnacional estrangeira, pela legislação brasileira (lei nº 6.634 de 1979; e o artigo 20, parágrafo 2 da Constituição Federal), não pode adquirir terras em uma faixa de 150 km da fronteira do Brasil com outros países. No entanto, a transnacional vem comprando dezenas de áreas no Rio Grande do Sul, próximo da fronteira com Uruguai onde a empresa também tem plantios. A meta é formar uma base florestal de mais de 100 mil hectares e implantar fábricas na região.

Em nota distribuída à imprensa as mulheres declaram o seguinte: “Nossa ação é legítima. A Stora Enso é que é ilegal. Plantar esse deserto verde na faixa de fronteira é um crime contra a lei de nosso país, contra o bioma pampa e contra a soberania alimentar de nosso estado que está cada vez mais sem terra para produzir alimentos. Estamos arrancando o que ruim e plantando o que é bom para o meio ambiente e para o povo gaúcho”.

Multinacional age ilegalmente

A Stora Enso adquiriu as terras em nome da empresa Derflin, que é o braço da multinacional para produzir matérias-primas. Como a Derflin também é estrangeira não conseguiu legalizar as áreas. Por isso, a Stora Enso criou uma empresa laranja: a agropecuária Azenglever, de propriedade de dois brasileiros: João Fernando Borges e Otávio Pontes (diretor florestal e vice-presidente da Stora Enso para a América Latina, respectivamente). Eles são atualmente os maiores latifundiários do RS.

Cerca de 50 fazendas, totalizando mais de 45 mil hectares, já estão registradas em nome da Agropecuária Azenglever. Entre essas áreas, está a Tarumã, ocupada pelas mulheres camponesas. Há um inquérito na Polícia Federal responsável para investigar o crime, mas a empresa continua agindo livremente.

A seguir, leia a pauta de reivindicações das mulheres no manifesto das mulheres da Via Campesina.
.
Manifesto das Mulheres da Via Campesina
.
Nós mulheres da Via Campesina do Rio Grande do Sul estamos mais uma vez mobilizadas, nesta semana do 8 de março, para intensificar nossa luta contra o agronegócio e em defesa da soberania alimentar da população brasileira.

A soberania alimentar é o direito dos povos de produzir sua comida respeitando a biodiversidade e os hábitos culturais de cada região. Hoje em nosso país as riquezas naturais estão sob domínio das empresas multinacionais do agronegócio e a população tem cada vez menos acesso à terra, à água e aos alimentos.

Nós mulheres somos as primeiras a serem expulsas das atividades agrícolas nas áreas onde avança o agronegócio. Nosso trabalho é importante em uma agricultura camponesa porque sabemos produzir alimentos. Mas as empresas do agronegócio não estão preocupadas em produzir comida, só em produzir lucro transformando o campo em desertos verdes (de eucalipto, de soja, de cana). Um dos desertos que mais cresce em nosso Estado é o de eucalipto para celulose.

As empresas de celulose estão fechando fábricas nos Estados Unidos e na Europa e vindo para a América Latina. Aqui encontram muita terra, água, clima favorável e governos dispostos a atender seus interesses. Mais de 90% da produção de celulose do Brasil é para exportação. Assim, reduzimos a produção de comida, destruímos a biodiversidade, aumentamos a pobreza e a desigualdade para atender a demanda de lucro das empresas e um estilo de vida consumista nos países ricos. Esse é o papel horroroso que o Brasil cumpre hoje no mundo.

Uma das empresas responsáveis pelo avanço do deserto verde no Rio Grande do Sul é a Stora Enso, multinacional sueco-finlandesa. Pela lei brasileira estrangeiros não podem ter terra em uma faixa de 150 km da fronteira do Brasil com outros países. Acontece que a Stora Enso já tem milhares de hectares plantados no Uruguai e é exatamente próximo da fronteira gaúcha com este país que essa gigante do ramo de papel e celulose quer formar uma base florestal de mais de 100 mil hectares.

Inicialmente a Stora Enso tentou comprar as terras em nome da empresa Derflin, o braço da multinacional para produção de matéria prima, que por ser estrangeira não conseguiu legalizar as áreas.

Para viabilizar sua implantação a multinacional criou uma empresa laranja que está comprando as terras em seu nome: a agropecuária Azenglever Ltda, cujos donos são dois importantes funcionários da Stora Enso. Eles se tornaram os maiores latifundiários do estado, sendo “proprietários” de mais de 45 mil hectares. Essa operação ilegal é de conhecimento dos Ministérios Públicos Estadual e Federal, do Incra, da Polícia Federal, mas nada de concreto foi feito para impedir o avanço do deserto verde. Decidimos então romper o silêncio que paira sobre esse crime.

Nossa ação é legítima. A Stora Enso é que é ilegal. Plantar esse deserto verde na faixa de fronteira é um crime contra a lei de nosso país, contra o bioma pampa e contra a soberania alimentar de nosso estado que está cada vez mais sem terras para produzir alimentos. Estamos arrancando o que é ruim e plantando o que é bom para o meio ambiente e para o povo gaúcho.

Alguns parlamentares gaúchos ao invés de combaterem a invasão dos estrangeiros estão propondo reduzir a Faixa de Fronteira para legalizar o crime. Usam o argumento de que a faixa de 150 km impede o desenvolvimento econômico dos municípios. Mas isso é uma grande mentira. Todos sabem que a Metade Sul não se desenvolve por causa do latifúndio e das monoculturas. Tanto que a faixa de fronteira também vigora na metade norte do estado e nessa região a economia é dinâmica.

As empresas de celulose prometem gerar emprego e desenvolvimento. Mas onde elas se instalam só aumenta o êxodo rural e a pobreza. Os trabalhos que geram são temporários, sem direitos trabalhistas, em condições precárias. Um exemplo é a Fazenda Tarumã em Rosário do Sul, de 2,1 mil hectares onde a Stora Enso gera somente dois empregos permanentes e alguns empregos temporários.

Se essa área for destinada para a reforma agrária podem ser assentadas 100 famílias gerando no mínimo 300 empregos diretos permanentes. Portanto, a Reforma Agrária e a Agricultura Camponesa é que são a melhor alternativa para preservar a biodiversidade, gerar trabalho e renda para a população do campo e alimentos saudáveis e mais baratos para quem mora nas cidades.

O projeto que tramita no Senado propondo reduzir a Faixa de Fronteira brasileira não inclui a Amazônia porque entende que isso seria uma ameaça para a floresta. Ou seja, admite que a redução da Faixa de Fronteira irá aumentar a destruição ambiental. Para nós todos os biomas brasileiros são importantes e entendemos que o Cerrado e o Pampa também precisam ser preservados.

Nós mulheres da Via Campesina reivindicamos das autoridades brasileiras:

- Anulação das compras de terra feitas ilegalmente pela Stora Enso na faixa de fronteira e expropriação dessas áreas para a reforma agrária. Somente nos 45 mil hectares que estão em nome da empresa laranja, a Agropecuária Azenglever daria para assentar cerca de 2 mil famílias, gerando 6 mil empregos diretos. Atualmente 2.500 famílias estão acampadas no Rio Grande do Sul e o Incra alega não ter terras para fazer assentamento.

- Retirada dos projetos no Senado e na Câmara Federal que propõem a redução da Faixa de Fronteira. Essa medida só vai beneficiar empresas como a Stora Enso que querem se apropriar das terras para transformá-las em deserto verde, destruir nossas riquezas naturais como o aqüífero guarani e o bioma Pampa. Para o povo gaúcho essa redução da faixa de fronteira só vai provocar aumento do êxodo rural, do desemprego, da destruição ambiental e o fim soberania alimentar pois vai faltar terra para produzir alimentos.

Sabemos que por lutar contra o deserto verde podemos sofrer a repressão do governo gaúcho. É prática desse governo tratar os movimentos sociais como criminosos e proteger empresas que cometem crimes contra a sociedade. Vamos resistir. Nossa luta é em defesa da vida das pessoas e do meio ambiente. Estamos aqui em 900 mulheres, mas carregamos conosco a energia e a coragem das milhares de camponesas que em todo o mundo lutam contra a mercantilização das riquezas naturais e da vida. Como dizia a companheira sem terra Roseli Nunes, assassinada covardemente em março de 1987 aqui no Rio Grande do Sul, “preferimos morrer lutando do que morrer de fome!”.

Mulheres da Via Campesina do Rio Grande do Sul,

Brasil, 04 de março de 2008

Mujeres de la Via Campesina Brasil

Mujeres de la Via Campesina BrasilMujeres de la Via Campesina Brasil

Seguir leyendo el resto »

01/11/2007 GMT 1

Brasil: mujeres y eucaliptos. Historias de vida y resistencia

mujeresporlaselva @ 05:47

La invasión de los territorios de pueblos locales por parte del proyecto agroindustrial de Aracruz Celulose S.A., implantado en las décadas de 1960 y 1970, en Espíritu Santo, causó enormes pérdidas materiales y simbólicas para los pueblos indígenas y quilombolas. Algunas son irrecuperables.
 

“Son mis primos. Cuando Aracruz llegó aquí y los expulsó ... ella llegó invadiendo. Cuando llegó, ellos tuvieron miedo y abandonaron sus tierras y se fueron. Llegó con un montón de tractor y  pasó por arriba de sus pequeñas casas. Las casas era de paja y barro, donde ellos vivía. Entonces, están mis primos que tienen ganas de entrar a la aldea de nuevo”. (Maria Loureiro, aldea tupiniquin de Irajá).
 
La llegada de ese proyecto agroindustrial fue arrasadora para los pueblos locales: de 40 aldeas indígenas, hoy sólo quedan siete. Según la información de los quilombolas, de las 100 comunidades que existían en la región norte de Espíritu Santo, formadas por alrededor de 10.000 familias, quedan 1.200 familias, distribuidas en aproximadamente 37 comunidades rodeadas de eucaliptos y caña de azúcar para la producción de alcohol.
 
Una gran parte de esos pueblos se dispersó. Un grupo se refugió en los alrededores de su antiguo territorio, otros buscaron un lugar para vivir en las ciudades de la región metropolitana de Vitória (capital del Estado). La nueva conformación territorial interfirió drásticamente en la división sexual del trabajo y, como consecuencia, en los papeles sociales y familiares de hombres y mujeres. Indios y quilombolas debieron sufrir la dispersión de sus parientes. Las familias que lograron permanecer en su territorio se amontonaron en fragmentos de tierra.
 
Paradójicamente a la tristeza de la violencia y del genocidio que esos pueblos debieron soportar, se escribe una bellísima historia de resistencia en los últimos seis siglos. La prueba más evidente de esa resistencia es la presencia de indios y quilombolas en todas las regiones brasileñas.
 
Con componentes modernos y desarrollistas, la relación entre los pueblos tradicionales de Espíritu Santo y Aracruz Celulose S.A. reedita la historia colonial e impone pérdidas materiales y simbólicas irreparables a las comunidades indígenas y quilombolas.
 
En este nuevo contexto, hombres y mujeres viven impactos tanto comunes como diferenciados. Con la pérdida del territorio, las mujeres perdieron su espacio para plantar, criar animales domésticos y producir hierbas medicinales.
 
Y para nosotras, las mujeres, fue un impacto muy fuerte también. Nosotras tenemos ese sentimiento, ese sentimiento de pérdida de nuestras riqueza  (Maria Loureiro, Comisión de Mujeres Indígenas Tupiniquins y Guaranís).
 
La substitución del bosque por la plantación de eucalipto provocó la pérdida de alimentos que antes provenían de los frutos, la pesca y la caza. El fin del bosque tropical originó, también, la extinción de ríos y arroyos, que eran lugares de encuentro para las mujeres y un espacio privilegiado de intercambio de los saberes femeninos.
 
Fue una gran dificultad para nosotras, porque vivíamos del... usábamos el río para pescar. Ahora, esa dificultad... el río se secó por el eucalipto, ¿verdad?. Y solo podemos culpar al eucalipto. Fue muy difícil para nosotras. Pero las mujeres siempre sufrimos con eso, con la falta de agua. Antes había agua canalizada pero no  llegaba bien a nuestras casas y sufrimos mucho (Maridéia, aldea tupiniquin de Pau-Brasil)
 
Indios y quilombolas tuvieron que convivir con la contaminación ambiental debida a los agroquímicos usados por la industria del monocultivo.
 
Después, ellos empezaron a poner los remedios, como decía esta joven, empezaron a acabar con todo. Los remedios [agrotóxicos] mataban a los animales de caza, a los pájaros; el agua también se contaminaba, mataba peces, cangrejos como los que hay en Pau-Brasil. Allá hay un riachuelo que subía hacia Barra do Sahy. Entonces, aquel río se acabó. Los peces también se acabaron, a causa del veneno que ellos fueron poniendo, fueron acabando con nuestros peces, nuestros cangrejos. No hay más nada allá en el manglar. Puede ir para allá a mirar que no va a ver nada, cangrejo, juey azul, todo eso era nuestro alimento, lo que nos alimentaba. No nos faltaba nada, alimentábamos a nuestros hijos (Rosa, aldea tupiniquin de Pau-Brasil)
 
La desaparición del bosque también provocó el fin de la materia prima usada en la fabricación de los utensilios y de las artesanías que, en el caso de los indios, es una actividad desarrollada principalmente por mujeres.
 
La pérdida de la biodiversidad significó la pérdida de una gran cantidad de medicamentos derivados de plantas, raices y animales del bosque; vetó a las mujeres indígenas guaraníes, que antes usaban hierbas para estimular y reducir la fertilidad, su derecho a la planificación familiar, haciéndolas rehenes de anticonceptivos y ligadura de trompas. Indios y quilombolas tampoco encuentran más las lianas, los árboles y las grasas de animales que usaban en la práctica de su medicina.
 
Sin los ecosistemas que aseguraban la reproducción del modo de vida de esos pueblos tradicionales, el papel masculino, dentro de la familia y de la comunidad/ aldea, fue minado. Grandes cazadores, agricultores y pescadores se vieron obligados a vender su fuerza de trabajo a las empresas subcontratadas por Aracruz Celulose, y en el caso de los quilombolas, también a las empresas productoras de alcohol, como Disa- Destilaria Itaúnas S.A.. Sin embargo, la mayoría se vio desempleada ya que la política de las empresas es no contratar mano de obra indígena y quilombola, con la  finalidad de forzar, cada vez más, la salida de los que permanecieron en la región. La fragilización del papel masculino expuso a las mujeres a convivir con el alcoholismo de sus compañeros y con la violencia doméstica.
 
[...] Entonces, arruinó parte de nuestra vida, nuestra libertad y  nuestra cultura, de nuestro cotidiano, de nuestra salud. Esa venida de las grandes empresas hacia acá arruinó todo, nos sacó un pedazo de nosotros mismos, es como un pedazo, como si tuviéramos una parte viva y otra muerta, como si fuéramos  vivos-muertos, ¿entiende?. Debido a las grandes empresas, que después entraron acá. Éramos felices, ahora no, vivimos infelices con esta vida, necesitamos pelear por lo que es nuestro, por nuestros territorio, por lo que ellos nos arrancaron, y con eso se nos fue todo, todo lo que era nuestro, entonces nos queda protestar, ¿verdad?, de parte de todos, de toda la comunidad. (Eni, de la Comunidad quilombola de São Domingos).
 
Algunas mujeres indígenas, portadoras de un rico conocimiento de la fauna y la flora, fueron convertidas en empleadas domésticas, jornaleras, niñeras y cocineras de los funcionarios de Aracruz Celulose. La obligatoriedad de desempeñar nuevas tareas afectó el ejercicio de la maternidad, obligándolas a dejar de amamantar a sus hijos a edad más temprana y a dejarlos, aún bebés, para cuidar a los hijos de las mujeres de la ciudad.
 
Frente a las transformaciones que vivieron, esos pueblos construyeron alianzas con movimientos y ONGs solidarios con su lucha. Hoy, se articulan en red, buscando, cada vez más, aumentar su capacidad de resistencia.
 
Y así venimos luchando, uniéndonos a las otras  36 comunidades para pelear por nuestro territorio, por la cuestión de las tierras, que son tierras que le sacaron a nuestro pueblo, a nuestros antepasados y que, hoy, están en manos de Aracruz Celulose. Entonces, la lucha que nos une, hoy, es la expansión del cultivo de eucalipto dentro de nuestras comunidades (Kátia, comunidad de Divino Espírito Santo).
 
Las mujeres, que también son protagonistas de esas luchas, inician un proceso de organización en espacios específicos, con el objetivo de discutir los impactos del monocultivo de eucalipto que inciden sobre ellas y las formas de contribuir para recomponer el modo de vida de su pueblo. Ellas pretenden asumir, cada vez más, su lugar en ese proceso de lucha. Cuando “[...]   el ambiente empiece a afectar a sus hijos, muchas mujeres actuarán”.       
 
El proceso de organización de las mujeres en espacios específicos es reciente. En el caso de las mujeres indígenas, por ejemplo, hay grupos organizados en cada aldea dedicados a la producción de artesanías y al rescate de los saberes y uso de las hierbas medicinales. Algunas se encuentran en un proceso de organización más avanzado, otras están comenzando. Con el objetivo de reforzar su proceso de organización, hace poco más de un año, crearon la Comisión de Mujeres Indígenas Tupiniquin y Guaraníes, que busca la articulación de las mujeres indígenas de todas las aldeas y el desarrollo de actividades y luchas de su interés.
 
Se nota que todo el movimiento organizativo protagonizado por las mujeres ha estimulado el reconocimiento público de los diferentes trabajos que realiza: en el frente de batalla, para hacer la autodemarcación del territorio; en el enfrentamiento con la policía al ocupar la fábrica de Aracruz (en 2005); en la cocina, al preparar la comida para las grandes asambleas indígenas. De esa forma, ellas están, cada vez más, ampliando sus espacios de socialización y buscando sustituir, en parte, los espacios que les arrancaron. La organización también contribuyó a aumentar su autoestima.
 
Mujeres indígenas y quilombolas, que compartieron durante tantas décadas los impactos del monocultivo de eucalipto, ahora quieren compartir su experiencia organizativa, y descubrir juntas los caminos de la libertad. Son mujeres que cada vez están más unidas y que se fortalecen mutuamente, luchando contra la opresión del agronegocio y del patriarcado.
 
Extractado de: “Mujeres y Eucaliptos: historias de vida y resistencia”, investigación del WRM por Gilsa Helena Barcellos, correo electrónico: gilsahb@terra.com.uy, y Simone Batista Ferreira (integrantes de la Red Alerta Contra el Desierto Verde), correo electrónico: sibatista@hotmail.com

Artículo publicado en el Boletín no. 123 del Movimiento Mundial por los Bosques WRM en www.wrm.org.uy

Seguir leyendo el resto »

Contactar con la autora o autor | Archivo | ¡Crea tu Blog Ya! Fácil y Gratis